Conocer una realidad que nos resulta incómoda nos hace responsables. Enfrentarnos a ella, puede cambiar nuestro futuro. Para Carla, fundadora de Duamadé, y para Amaia Rodríguez, cofundadora de Gravity Wave junto a Julen, esa responsabilidad se ha convertido en acción. Y esa realidad incómoda, se ha transformado en una forma de crear, reutilizar y cambiar las cosas. Sus proyectos nacen en lugares distintos, pero comparten un mismo origen: observar el impacto del plástico en el entorno y decidir no mirar hacia otro lado. Desde la artesanía y el diseño, y desde la innovación y la economía circular, ambas iniciativas demuestran que los residuos no son el final del proceso, sino el inicio de nuevas soluciones sostenibles, creativas y con impacto real. Hoy te contamos cómo estos dos caminos se cruzan en una misma visión #ChangeMaker. Are you ready? El punto de partida: Ver el problema de cerca lo cambia todo El punto de inflexión de Carla ocurrió durante un viaje a Bali (Indonesia), a principios de la década de 2020. Lo que esperaba que fuera un destino natural y paradisíaco se convirtió en una experiencia incómoda: playas, naturaleza y calles cubiertas de plástico. Residuos que formaban parte del paisaje cotidiano y que a nadie le alarmaban. El plástico estaba en todas partes y afectaba directamente a la vida de las personas y al entorno. Para Carla, ese choque fue clave: entender que el problema no era abstracto ni lejano, sino real, visible y urgente. Allí descubrió el potencial del material reciclado y pensó que, en lugar de ser basura, podía convertirse en algo útil, bello y duradero. De ese viaje no volvió solo con conciencia, sino con una idea que acabaría dando forma a Duamadé: un proyecto que transforma materiales reutilizados en objetos creativos, únicos y sostenibles, demostrando que el diseño puede ser una herramienta de cambio ambiental y social. Pero no hace falta ir tan lejos para sentir la necesidad de cambio. En el caso de Amaia Rodríguez y su hermano Julen, fue en el Mediterráneo. Las playas de Calpe fueron igual de reveladoras para ellos. Empezaron a ser conscientes de la cantidad de plástico que acababa en el mar y de cómo los residuos marinos (especialmente redes de pesca abandonadas) dañaban los ecosistemas.Lo que más les impactó fue entender que gran parte de ese plástico no desaparece, sino que se fragmenta, se hunde o vuelve a la costa una y otra vez. Y justo ahí, también a principios de la década de 2020, nació Gravity Wave. Tenían una idea muy clara desde el principio: recoger plástico del mar y darle una segunda vida, convirtiéndolo en paneles, mobiliario y soluciones sostenibles. Creatividad, innovación y futuro: caminos que se encuentran Lo que une a Duamadé y Gravity Wave no es solo el material con el que trabajan, sino la forma de entender el impacto. Ambos proyectos demuestran que la creatividad y la innovación pueden convertirse en motores de cambio, y que es posible construir un futuro más sostenible desde disciplinas muy diferentes. Sus historias conectan de forma natural con la filosofía de Plan Zero. Estudiar, hacer un voluntariado en el extranjero, o convivir con otras realidades, puede ser el punto de partida para detectar problemas reales y crear soluciones que tengan sentido a largo plazo. Conexión con Plan Zero y los ODS Duamadé y Gravity Wave encarnan la visión de Plan Zero: educación transformadora, creatividad aplicada y compromiso con un impacto positivo. Demuestran que la creatividad, el diseño y la innovación pueden ser herramientas reales para transformar el planeta. Su trabajo se conecta con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente aquellos que relacionan medio ambiente, economía circular, educación y nuevas formas de producir: Inspiración que transforma residuos en futuro La historia de Carla, Amaia y Julen nos recuerda que algunas de las mejores ideas surgen cuando salimos de nuestra rutina y nos enfrentamos a realidades distintas a las nuestras. Playas cubiertas de plástico en Bali, redes de pesca abandonadas en el Mediterráneo… Lo que para muchos sería solo un problema más, para los #ChangeMakers se convierte en una oportunidad. Por eso, en Plan Zero elegimos compartir sus historias: no es solo por lo que hacen, sino por cómo lo hacen. Salir de casa, viajar, conocer otras culturas y otras formas de vivir despierta nuestra mirada. Nos enseña a ver los problemas desde ángulos distintos y a transformarlos en soluciones creativas, sostenibles y con impacto real. Duamadé y Gravity Wave son ejemplos perfectos de que la acción y la creatividad nacen de la experiencia directa, del contacto con otros lugares, personas y realidades. Nos muestran que viajar y conocer el mundo no solo nos abre los ojos, sino que también nos da las herramientas para convertir nuestras inquietudes en oportunidades para mejorar el planeta. En Plan Zero creemos en esa chispa: la que convierte un viaje en inspiración, un hallazgo en proyecto y una experiencia en acción climática. Porque tu futuro profesional no está escrito, pero puede empezar hoy. ¿Qué podrías transformar tú si te atreves a mirar de frente el mundo y aprender de él? La inspiración ya está aquí. El siguiente paso es tuyo. Are you ready?